EL TALLER

El Taller dicta sus clases desde el año 1989. En ese año se produce el llamado a Concursos nacionales de profesores para la materia Representación gráfica, cargos que se renuevan por un nuevo período en 1999. En aquellos momentos, la cátedra tenía como profesor titular al arquitecto Julio "Lito" Centeno. En el año 2002, tras su fallecimiento, el taller adopta su estructura actual, luego reconfirmada por concurso en el año 2010.
EN RECONOCIMIENTO Y HOMENAJE A LITO CENTENO, les recomendamos leer el siguiente texto, una charla para alumnos ingresantes de la FAU. Con esto queremos transmitirle las palabras de un gran profesor, maestro de muchos de Nosotros, y fundamentalmente, una excelente persona.




EL DIBUJO

En esta charla vamos a referirnos al tema de “El Dibujo en la actividad proyectual del arquitecto”...  entonces, vayamos por partes.
En torno al dibujo y a la actividad de dibujar se ha ido creando una cierta trama 
de miedos y tabúes que  deberemos aclarar para fijar nuestra posición y actitud frente al tema.
En general, todas las instancias de educación previas a la universitaria (salvo 
excepciones) tienen hacia este campo del saber una actitud muy  libre, ó muy despreocupada y casi siempre muy desestructurada y contradictoria (desde hace tiempo se promueve comprar los mapas o se difunden los stickers educativos que evitan dibujar y al mismo tiempo, en este ejemplo simple,  estamos bloqueando una elemental oportunidad de trabajo conjunto de la mente, la vista  y la mano).  Es muy frecuente escuchar aquí:  “No soy para el dibujo!”,  “No tengo muy buena mano!”,  “Mis dibujos son terribles!”,  frases que hablan de temores, de actividades no practicadas, de capacidades ignoradas, o lo que es más grave ... no escucharlo explícitamente pero detectarlo como angustia o discapacidad “tapada” en muchos alumnos.  
Uds. han optado por esta carrera, y ella, como muchas comprometidas seriamente con procesos proyectuales y creativos, necesita del dibujo en sus muy distintas modalidades y valores. ¿Porqué?   
En Arquitectura el dibujo está en función de,  no es un fin en sí mismo (no se debe caer en la seducción del dibujismo). El dibujo es una herramienta adecuada  (la más adecuada?)  en nuestra actividad proyectual. 
Es nuestro lenguaje para la comunicación. Con nosotros mismos, con nuestros pares, con nuestros comitentes y con aquellos que intervienen en la concreción de la obra. 
Nuestros dibujos esquematizan una idea, expresan una intensión, proponen un ordenamiento espacio-funcional o explican cómo es un detalle constructivo. 
En nuestros dibujos está el pensamiento. 
Afortunadamente puedo asegurarles que este lenguaje se adquiere, es posible incorporarlo y desarrollarlo con trabajo y reflexión. 
Las materias del área Comunicación, Representación Gráfica y Comunicaciones 1, 2 y 3, son las que incluyen específicamente los códigos y sistemas gráficos,  las distintas expresiones del dibujo con variadas técnicas de realización, y asumen teórica y gráficamente gran parte de los conceptos arquitectónico- morfológicos. 
En síntesis, posibilitamos la adquisición del lenguaje con el valor y la significación de cada palabra pero además vamos incorporando otros  modos (de decir) en la expresión dibujada  (tanto dentro de la  “prosa” como “poéticamente”,  en una asimilación  al lenguaje oral y escrito).

Intermezzo necesario
Arquitectura es responder con ámbitos a necesidades humanas. Es cobijar y favorecer actividades del hombre definiendo y construyendo espacios adecuados en un momento y lugar particulares. 
En la primera parte de la frase anterior aludimos a la satisfacción y ordenamiento de funciones y las relaciones correctas de ellas en el espacio, dar una respuesta a la necesidad planteada optimizando concretamente esas actividades del hombre y contribuyendo a una mejor calidad de vida pero que, dados en un “tal momento y lugar”  (2da. parte de la frase) nos compromete histórica y culturalmente, y hasta ideológicamente en el  “cómo entender la temática planteada, cómo interpretar las necesidades del caso y cómo dar respuesta integral y en cada detalle”. 
Estamos hablando de los valores tecnológicos, morfológicos, de contextualización, valores de significación y de reconocimiento. Este compromiso está en el diseño del todo y  de cada parte. Está en cada decisión de diseño.  
Esto no es una definición ni lo intenta ser, sino, quizás, una reflexión amplia hecha en voz alta (mejor cabría aquí... en letra escrita).
Una de las implicancias apasionantes de nuestra disciplina es su fuerte carácter 
proyectual y creativo ( tal como sucede en el diseño gráfico, el diseño industrial, y otras disciplinas ó actividades). 
Las disciplinas proyectuales son trabajo de anticipación. Diseñamos “algo” que no existe aún,  sea una pieza gráfica, un objeto o artefacto o una propuesta espacial posible y construíble con miras a ser.    
Deseamos que sea y damos una respuesta pero eso... aún no es.  No es la silla concreta a nuestra disposición para probarla, ni el ámbito al cual se accede, se lo recorre y percibe... se lo usa.    
El dibujo proyectual es virtualidad que aspira a superar ese estado.

volviendo al Dibujo
Es evidente, entonces, que un alumno de Arquitectura necesitará conocer las reglas del lenguaje para luego desarrollar el suyo personal en el dibujo y aplicarlo  en dos instancias absolutamente distintas: la presentación gráfica de situaciones existentes (relevamientos, información de edificios o áreas urbanas o de su equipamiento, etc) y también en propuestas a futuro  (ampliaciones, reciclajes o refuncionalizaciones y proyectos originales). En ambos casos, lo existente o lo proyectual en su multiplicidad temática,  en variadas jerarquías y escalas de intervención.
El camino para adquirir este lenguaje en muchísimos de ustedes ha comenzado durante el Curso de Ingreso, se continuará en algunas materias específicas con cierto detenimiento y se lo recorre en casi todas ellas  (en el taller de Arquitectura acompañando el proceso de diseño, y en otras como eficaz  representación y/o información). Se prolongará más allá de la Facultad... en la profesión... y nuestro lenguaje será cada vez más pulido y ajustado.  
Al Dibujo, como medio de comunicación tendremos que saber leerlo y escribirlo (seguimos en el paralelismo con la lengua) y lo podemos enriquecer conociendo expresiones gráficas muy diversas ya hechas por otros (legado de los Maestros y +), por el estudio, la percepción y la indagación en un ensanche cultural y también por la sensibilización. Todo ello entendido en un amplio sentido global e integrador  dará génesis, aparición e impulso a una creatividad  natural y sana,  siempre a disposición.
Para garantizar a posteriori el trabajo de prefiguración  en cualquier disciplina 
proyectual es, pedagógicamente hablando y en una primer etapa, recomendable el trabajo con la figuración . 
En un lapso relativamente corto el dibujo de figuración nos da posibilidades de  controlar cuestiones como tamaño, escala, proporciones y todos los atributos en la espacialidad y materialidad de  cada ejemplo  al tiempo de facilitar y desarrollar las  habilidades. Entonces,  y con la presentación de los contenidos programáticos (los conceptos) se podrá dar una mejor y justificada incorporación del Dibujo en el estudiante de Arquitectura. 
En poco tiempo se pueden plantear ya al alumno ejercicios donde la imaginación  o la visualización mental (o sea previsualizar, pensar cómo se vé, aún no viéndolo) 
participa junto a la mano y la vista para poder llevarlo al papel.  
En qué modalidad?

el boceto 
El dibujo gestual, “blando” es aquel que más se adapta para la tarea proyectual. Probablemente por la inmediatez  en la conjunción del pensar y el dibujar es que convierten a este modo de trabajo como el más apto, más personal (al tiempo que íntimo). 
Sólo un lápiz ó lapicera o crayón y el individuo pensando/proyectando.  
Por todos los años previos en que el individuo ha ido aprehendiendo al mundo (su entorno) y aprendiendo sobre él, asociando los conceptos a operaciones como el asir, el manipular y el sopesar (más los réditos que todo ello incluye), acompañado por las elementales actividades de las primeras improntas gráficas de la escritura con el lápiz u otra cosa similar (dedo?, palito? cascote?), hayan hecho que éstos elementos fueran asimilándose a una prolongación de la misma mano, algo como la completación de la mano (en algunas operaciones por supuesto), a una “parte” de la mano misma. 
Casi no hay interfase.*  Ella fue asimilada por el individuo naturalmente. 
(“Y aquí aparece la cuestión de cómo se puede conectar, hasta formar una unidad, a tres elementos tan heterogéneos: el cuerpo humano, el objetivo de una acción, un artefacto o una información en el ámbito de la acción comunicativa. La conexión entre estos tres campos se produce a través de una interfase. Se debe tener en cuenta que la interfase no es un objeto, sino un espacio en el que se articula la interacción entre el cuerpo humano, la herramienta (artefacto, entendido como objeto o como artefacto comunicativo) y el objeto de la acción. “ de Gui BONSIEPE, Del objeto a la interfase. Mutaciones del diseño. Infinito, Buenos Aires, (1era edición) 1999                                        
El circuito  de enlace entre ideas y producción de rasgos gráficos es mínimo... es elemental. No hay instrumental, ni adminículos complementarios ó máquina que forme parte y/o complique este proceso. 
La expresión gestual, es primigenia y visceral, es la original, antropológicamente hablando y sobre todo es la que puedo hacer en ese momento. 
Lo anterior nos lleva a la reflexión siguiente: Si lo dicho es cierto... entonces sería de importancia por un lado la tanta destreza que se posea con el dibujos y por el otro lado a un acompañamiento y custodia del pensamiento...        Exactamente! 
El boceto no solo es considerado “blando” por sus trazos no rígidos o por demás prolijos sino, también,  por el carácter de un no terminado definitivo.
Las líneas y manchas subyacen modificadas por otras dando aparición a nuevos bocetos que satisfacen en mayor grado.
En el pensar/dibujar de la creatividad proyectual del arquitecto están presentes y combinados todos los datos del problema, todo el entendimiento para con el tema, todo el conocimiento que se posea de respuestas anteriores similares, cercanas o no tanto, todas las capacidades percerpuales adquiridas y las de previsualización tridimensional desarrolladas. En fin, está presente toda la cultura del individuo que proyecta  vislumbrando y produciendo síntesis, revisiones, correcciones y nuevas 
síntesis incluidas aquellas de factibilidad de producción, la voluntad de ser de la idea.  
Al acto creativo  proyectual concurren, participan las ideas grandes y pequeñas en una propuesta unidas a la cultura completa del diseñador, a un nivel de solvencia metodológica y las habilidades comunicacionales (técnicas y dialécticas) con el dibujo.

finale                                                                                       
  Esta charla, para cerca de ochocientos ingresantes a la Facultad de  Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Nacional de La Plata en el 2001 fue dada durante el Curso Introductorio y por  invitación del equipo responsable a cargo. 
En esa oportunidad, para establecer una mejor comunicación y favorecer la tarea docente-informativa ante este considerable número de alumnos, se acompañó el discurso con una secuencia ininterrumpida de proyecciones de ejemplos cuya reproducción aquí es imposible. De aquellos que hacen a la producción de la  arquitectura, que se puede encontrar en revistas y libros, se cuidó en mostrar no sólo la obra sino su gráfica en las distintas etapas del proceso proyectual y en diferentes técnicas y grados de terminación pero se cuidó (*) en presentar caminos posibles y modos para la adquisición de una correcta lecto-escritura gráfica de la tridimensión, el cómo incentivar y ampliar las posibilidades de este lenguaje con la explotación perceptual y conceptual a la par de conocimiento en justas  técnicas expresivas. Es el compromiso del Area Comunicaciones.
(*) para evitar el continuo deslumbramiento, condicionamiento o apabullamiento que significan en ingresantes ver muchos de dibujos excelentes de maestros,  tan valorados y queridos para nosotros.          
Las propuestas de figuración (representación) primeras tienen como temas casos de situaciones volumétricas y definiciones espaciales existentes: objetos, aula, parciales de la FAU o entorno inmediato (campus). Percibir, entender, bocetar con un cambio actitudinal importante en el “ver”  y “evaluar” aquello que se ve. 
Pero en un próximo desarrollo custodiado de la previsualización y la imaginación se proponen otro tipo de ejercitaciones bocetadas que suman al dibujo situaciones muy cercanas a la disciplina del arquitecto...............................................................................................


CHARLA EN CURSO DE INGRESO  FAU-UNLP 2001 ARQ. JULIO MARTIN CENTENO


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